Algo para pensar


Para ver un problema o situación debemos ubicarnos en otro nivel.
Verlo desde un punto de vista externo. Tratando para eso, aceptar la realidad tal cual es, como un espejo.
Eliminar en ese momento los sentimientos, para que no nos muestren una realidad virtual creada por nosotros mismos.

Los maestros budistas dicen que uno siempre tiene que estar aprendiendo esto, buscando continuamente una actitud de desprendimiento, de vacío, combinada con una buena técnica respiratoria y con meditación.
Hay momentos en que inconscientemente subestimamos estas premisas y sin quererlo entramos nuevamente en un nivel común desde dónde no podemos apreciar las situaciones y caemos nuevamente en un estado ficticio y oscuro.

También e observado que sucede algo similar en el caso nuestro (artistas marciales ) , cuando dejamos de practicar. Estará relacionado con el oxígeno, inspiración ¿
Sabemos que cuando estamos muy agitados, es decir, que falta oxígeno, la mente no funciona bien.
Lo mismo cuando falta sueño y cuando hay problemas en lo referente a la presión sanguínea (baja presión, nervios etc.).
Por consiguiente son cosas que influyen en el pensamiento y en el estado de ánimo. Luego esto se puede entonces modificar con una técnica de respiración, ayudando con una posición mental y espiritual positiva (auto-hipnosis).

Aunque esté todo mal una sonrisa y un estado optimista.
Por otro lado está la parte filosófica.
La resignación y la tranquilidad sin dejar de pelear-Olvidarse de uno mismo-El desprendimiento, etc. Todo esto comprende el camino de la paz interior.
PRÁCTICA – MEDITACIÓN – RESPIRACIÓN con tranquilidad.

Despojarse de todo sentimiento de culpa, que siempre esta escondido en algún rincón.
Errores cometidos por ignorancia que una vez que están hechos no se pueden cambiar,
Y todos sin excepción.
Irónicamente hablamos de desprendimiento.
Cuando nos preocupamos por algo que va o puede pasar, también estamos volviendo a esa realidad virtual de la que hablamos.
Por eso cuando ingresamos al do-yang, al saludarlo tratamos de dejar ahí todas las preocupaciones de nuestro pequeño mundo para entrar en el universo, lo cuál no podemos hacer si no estamos vacíos.

Por eso también tenemos que saber dónde vamos, yo digo si entramos o salimos. Es decir, que cuando entramos al do – yang estamos entrando al universo y saliendo de un pequeño mundo material y complicado de problemas que no nos dejan pensar ni ser nosotros mismos escondiéndonos la realidad última para mostrarnos otra que no nos conduce a nada y menos al crecimiento interior, porque nos aleja de lo que buscamos en un arte marcial; nos aleja de nuestro espíritu.

Maestro José Barreiro.